7 rasgos de un profesor de Inglés que te ayude a hablarlo de forma exitosa

Ser tutor es un trabajo maravilloso que permite ayudar y educar a las personas de forma mutua, ya sea dando cursos de inglés o clases personalizadas.

Sin embargo, algunas personas están naturalmente más equipadas que otras cuando se trata de la personalidad y las habilidades necesarias para ser un buen tutor.

Si actualmente estás tratando de encontrar un tutor que te ayude a mejorar tus conocimientos de Inglés, querrás encontrar un profesor que posea los 7 rasgos enumerados a continuación:

1) Que sea una persona accesible

Las sesiones de tutoría (especialmente las que tienen un profesor de Inglés hablado) tienen que ver con la comunicación, por lo que los tutores deben ser amigables, agradables y fáciles de entender.

Esto hará que los estudiantes se sientan más cómodos, lo que los hará más propensos a comunicarse efectivamente con su tutor. Los estudiantes y tutores podrán lograr más juntos si se llevan bien.

Lo opuesto es cierto para un tutor que es distante. Si un tutor no actúa amigablemente, es posible que un alumno no pueda abrirse y comunicarse bien. Esto afectará cuánto y qué tan bien aprende el alumno.

2) Que tenga paciencia

Para enseñar a alguien, los tutores deben ser pacientes. Todos aprenden a su propio ritmo y algunas personas pueden aprender más rápido o más lento que otras.

Un profesor de Inglés hablado debe comprender esto y debe ser paciente. Hacer correr a un estudiante puede que malinterprete algo o puede perderse el concepto en su junto.

También puede hacer que el alumno se sienta incómodo o poco apreciado. Se necesita paciencia para asegurarse de que el alumno comprenda completamente algo.

3) Que entienda las barreras del lenguaje

Una parte importante de ser tutor es comprender la barrera del idioma del estudiante. Un profesor de Inglés oral exitoso tomará esto en consideración y no juzgará a un alumno por tener un acento o utilizar un Inglés pobre.

También debe saber que el alumno puede no conocer ciertas palabras, frases o modismos.

Debido a esto, un buen tutor usará explicaciones simples sin depender de un vocabulario o lenguaje demasiado complicado.

También enseñará a sus alumnos los significados de las frases o expresiones idiomáticas y les enseñarán cómo usarlas correctamente.

4) Que sepa dar una retroalimentación positiva

A nadie le gusta sentirse desanimado. Para ayudar a que los alumnos se sientan exitosos, un profesor de Inglés oral debe dar una respuesta positiva.

Incluso si un alumno comete algunos errores, es mejor centrarse en las fortalezas de un alumno que en sus debilidades. Esto los inspirará a trabajar duro para mejorar sus habilidades en Inglés.

 

Por otro lado, dar al alumno solo comentarios negativos podría molestarlo y si se desanima demasiado, es posible que quiera darse por vencido.

5) No debe hacer todo el trabajo y viceversa

Aunque se supone que el tutor es el experto, no es beneficioso para un tutor hacer todo el trabajo. Si un tutor se hace cargo y habla todo, ¿cómo podrá el alumno aprender o practicar sus habilidades de Inglés?

Un profesor de Inglés oral exitoso debe dividir su tiempo de manera uniforme, asegurándose de que el alumno participe tanto como sea posible.

6) Debe entender las Reglas Gramaticales

Aunque las sesiones sean verbales, un buen profesor de Inglés oral debe conocer sus reglas básicas de gramática. Las reglas que se usan para leer y escribir en Inglés (a excepción de la puntuación) se aplican al Inglés hablado.

Si un alumno tiene dificultades en un área o habilidad, el tutor debe ser capaz de explicar lo que está haciendo mal.

7) Que lleve controles de sus estudiantes

A veces, el tutor asume que los estudiantes comprenden todo y disfrutan de las sesiones. A diferencia de un profesor regular, un tutor por lo general no hace una prueba o una evaluación para verificar cómo le está yendo a un estudiante.

Debido a esto, un tutor debe discutir abiertamente estas cosas con el alumno y pedirle su opinión. De esta forma, tanto el alumno como el tutor pueden aprovechar al máximo sus sesiones.