¿Casarse o vivir juntos primero?

Casarse es una de las decisiones más importantes en la vida de todo ser humano; sin embargo, a veces se arrepienten y a los pocos meses o años, incluso después de mucho tiempo, y piden el divorcio. Yo siempre he pensado que el día en que me case con alguien será hasta que la muerte nos separe. Hace seis meses decidí que era el momento de pedirle matrimonio a mi novia, con la que ya llevaba cinco años de relación. Fuimos a cenar y le hice la pregunta. Ella aceptó. Al siguiente día hablamos de cuándo nos casaríamos y decidimos que en un año. Pero de un momento a otro el miedo me invadió, pues en mi familia hay antecedentes de divorcios y yo no quería formar parte de esa lista, así que un día que estábamos en una venta de sofá camas, le dije que si podíamos posponer la boda medio año más. Ella creyó que me estaba arrepintiendo y enfureció.

La verdad es que mi propuesta no era porque me estaba arrepintiendo, sino porque creí que me estaba saltando un paso, el vivir juntos, lo que nunca habíamos hecho. Ella a veces se quedaba en mi casa por un día o un fin de semana, yo me quedaba con ella en la suya, pero nunca habíamos vivido por mediano o largo período juntos. Cuando se le bajó el enojo me permitió expresarle mis motivos de esta decisión. Le dije que quería vivir con ella por lo menos un año y saber si funcionábamos a la perfección como pareja, ya que no quería formar parte de la larga lista de divorcios. Los seis meses extra servirían para planear la boda si todo salía bien o para cancelar todo si no funcionaba. Ella soltó un suspiro de alivio y aceptó que viviéramos juntos.

Nos fuimos a vivir a mi departamento y todo era miel sobre hojuelas los primeros meses, pero sólo era el período de luna de miel, pues lo problemas o las fricciones comenzaron a llegar. Ya sea porque yo no aportaba mucho en la limpieza o porque ella dejaba un desorden en el baño, cualquier cosa comenzaba a afectarnos. Sentía que todo se estaba desmoronando por pequeñeces, quería tirar la toalla, pues creía que me había equivocado al pedirle que se casara conmigo. Pero después de 10 meses viviendo juntos, de muchas pláticas y pleitos, logramos complementarnos y todo volvía a fluir con normalidad. Sobrevivimos al período de adaptación y todo se volvió más fácil. Seguíamos con algunos pleitos insignificantes, pero lográbamos resolverlos con pláticas y poniendo de nuestra parte en lo que se nos requiriera.

Después de un año viviendo juntos, ambos sabíamos que la boda seguía en pie y comenzamos a organizarla. Apartamos la fecha en la iglesia, compramos su vestido, yo renté mi smoking, elegimos el menú, las flores y la música. Nos casamos en la fecha establecida y hoy vivimos muy felices, sin miedo a formar parte de la lista de divorciados. ¿Tú qué opinas? ¿Vivir juntos primero o casarse antes?