Cómo lidiar con los picos y los crujidos de los pisos laminados

Ya sea que los pisos laminados en tu hogar hayan estado allí desde antes de que te mudaras o los hayas instalado tu mismo recientemente, deseas mantenerlo en buen estado.

Lamentablemente, a veces surgen problemas.

La buena noticia es que, en muchos casos, puedes solucionar el problema sin reemplazar las tablas del piso completo.

Si te has dado cuenta de que las tablas del piso están empujando una contra la otra a lo largo de las costuras, creando un bulto en el piso que se asemeja a la cima de un techo, el problema está llegando a su punto máximo.

El pico se produce cuando las tablas del piso no tienen suficiente espacio para expandirse y contraerse.

Para evitar más daños, debes solucionar el problema lo antes posible.

  1. a) Encuentra el problema subyacente

El pico generalmente ocurre cuando no hay un espacio de expansión entre el piso y las paredes, cuando el espacio de expansión es demasiado pequeño o si las molduras están unidas al piso laminado.

Para encontrar el problema subyacente:

  • Sigue las tablas de pico a la pared más cercana.
  • Verifica la distancia entre el tablero y la pared o cualquier accesorio permanente cercano, como gabinetes. Un espacio de 0.25 pulgadas generalmente proporciona suficiente espacio.
  • Revisa las molduras en busca de clavos o pegamento que puedan haberlas unido a las tablas del piso.
  1. b) Soluciona el problema subyacente

Si las molduras están unidas a las tablas del piso, quítalas o quita el pegamento.

Si el piso no tiene un espacio de expansión adecuado, tendrás que hacer uno. Simplemente quita la moldura y corta una sección de piso entre el piso y las paredes.

Las herramientas útiles incluyen espaciadores y un rompecabezas. Reemplaza la moldura. ¡Listo!

  1. c) Reparar las placas con picos

El pico es el problema principal. Una vez que hayas corregido el problema subyacente, puedes colocar un objeto pesado en el pico durante unos días o hasta que las tablas vuelvan a su lugar.

Otro problema que puedes llegar a observar al tener pisos laminados es que los pisos crujan.

Si bien los crujidos y gemidos ocasionales son normales, especialmente en las casas antiguas, los ruidos regulares son molestos y pueden indicar un problema con el piso.

Tendrás que evaluar la situación y determinar si puedes solucionarlo tu mismo o si necesitas ayuda profesional.

A menos que tu casa tenga el mismo piso laminado en cada habitación conectada, encontrarás áreas de transición donde las tablas del piso se encuentran con otro tipo de piso, como alfombras, baldosas o linóleos. Busca tiras de transición, piezas largas y delgadas de metal o madera, que conectan un área con la siguiente. Idealmente, tu piso debería tenerlos.

Si no hay ninguna franja en T, busca espacios de expansión en las áreas de conexión.

Al igual que con las paredes y los objetos estacionarios, el piso laminado necesita espacio para expandirse y contraerse.

Si no ves un espacio, tendrás que hacer uno como se describe anteriormente y luego instalar una tira en T.

Comprueba si hay problemas debajo de la superficie tirando de uno o dos paneles.

¿Hay una almohadilla de contrapiso entre el contrapiso y el piso laminado? De lo contrario, puedes solucionarlo o al menos mitigar los ruidos crujientes mediante la desinstalación de las tablas del entarimado, la adición de una almohadilla de contrapiso de alta calidad y la reinstalación de las placas.

Este artículo absorbe el sonido y agrega durabilidad a tu piso. Otro posible problema es un subsuelo irregular o dañado.

Busca saltos y jorobas en el piso o áreas que se sienten esponjosas. Asegúrate de marcar debajo de alfombras o muebles, también.

Si sospechas que tu subsuelo está podrido o irregular, debes contactar a un profesional de pisos.