El Lado Brillante de la Vejez

Todos los años en tiempos de vacaciones, al menos una vez al año, vamos a alguno de los hoteles en Acapulco recércanos a la casa de mis abuelos quienes también van mucho al bello puerto, aunque en su caso van hasta dos meses o inclusive a veces mas ya que el aire del lugar les hace muy bien y parece alargar su vida ya que desde que comenzaron a ir mas seguido ambos de mis abuelitos parecen haber agarrado un segundo aire y lanzado algunos años de regreso al futuro para volver a encontrarles en el futuro mismo.

La razón por la cual nos quedamos en un hotel la mayoría de las veces y muy pocas en casa de mis abuelos, se debe a que siempre van acompañados por al menos cinco parejas de sus amigos, con quienes llevan tejiendo amistad fraternal desde hace mas de 40 años lo que les ha hecho después de estos algo inseparables. Cuando esto sucede nosotros los visitamos casi todos los días o al menos una vez cada dos días para saludar a ellos y a sus amigos, algo que les hace muy felices. Espero que cuando el momento de mi retiro llegue, pueda tener una vida como la de mis abuelos.

Cuando veo a mis abuelos y a sus amigos disfrutando de la vida en el invierno de su existencia me parece algo un tanto poético y sublime como cuando un granjero tiene su cosecha en su plato tras un año difícil en el campo. Sin embargo esto no es así para todos ya que el retiro de cada quien depende en gran medida de las acciones que tomaron en la vida y el como manejaron su trabajo. Esto es algo que la juventud debe tener en mente.

Sin embargo, cabe destacar que nuestros abuelos y abuelas son hijos de otras épocas donde las cosas eran distintas en todos los sentidos tanto en México como en el mundo. Esas eran épocas mejores en la mayoría de los sentidos ya que eran tiempos donde en las sociedades existe un gran respeto de los hijos para con los padres y para con los mayores en general lo que hacia naturalmente una sociedad mucho mas decente en todos los niveles de la sociedad. Por esta razón es que los abuelitos simplemente no se entienden con nuestros tiempos.

Asimismo, el tiempo de nuestros abuelitos era un tiempo donde la oportunidad estaba en los arboles para todos aquellos quienes estuvieran dispuestos a trabajar duro y honestamente. Eran tiempos donde no había tanta competencia y donde la que había era una respetuosa ya que era un mundo que estaba teniendo un segundo aire. No obstante ese mundo fue uno que nació de las cenizas de la guerra y de la muerte de millones siendo esto la fuerza de propulsión de la prosperidad y de intentar construir un futuro distinto a lo que fue el de los padres de nuestros abuelitos.

Solo espero aprovechar mi tiempo sabiamente para poder gozar  de la vida en mi vejez como lo hicieron mis abuelitos.