El Valor del Tiempo

Hace tres días viaje a Cancún para ir a la boda de un amigo quien se casa por segunda vez en 5 años, algo que muchas personas sostienen como algo muy cuestionable para con su propio bien ya que la primera vez que se caso resulto ser un desastre coloso que duro ocho meses antes de que mi amigo le pidiera el divorcio. A mi muy personal punto de vista, creo que yo no soy nadie para decir si esta bien o esta mal esto que está haciendo, lo único que yo puedo hacer por mi parte es desearle todo lo mejor tanto a el como a su nueva esposa.

Como de costumbre, el día que salía mi avión,  llegue con mucha anticipación al aeropuerto ya que siempre hago este desde una vez que me confié, llegue tarde y perdí mi avión, no una sino dos veces el mismo día. Debido a que me considero una persona que aprende de sus errores, tome cartas en el asunto y desde entonces, como ya lo mencione, siempre llego temprano a los aeropuertos. A decir verdad soy una persona que gusta de llegar temprano a los lugares.

Las razones por las cuales me gusta llegar siempre a tiempo a los lugares están plantadas desde mi más remoto pasado cuando yo era un niño, ya que la puntualidad es algo que se me insistió mucho cuando yo era un niño. Este era un principio que abarcaba todos los aspectos de mi vida desde que me despertaba hasta que me retiraba a dormir, todo tenía que ser temprano, excepto por los casos de fin de semana cuando se me era permitido levantarme a la hora que quisiera excepto cuando me quedaba en casa de mi abuelo.

Recuerdo que en un principio esto era una verdadera pesadilla ya que veía en la casa de mis compañeros escolares que las posas eran muy distintas y que había mucho mas libertad en aquel sentido. Sin embargo, conforme más fue pasando el tiempo, esto que odiaba se me fue haciendo un hábito el cual después se me fue haciendo algo natural, para después convertirse en algo necesario. Recuerdo que en los años de primaria siempre era el primero en la clase aunque también recuerdo que odiaba la escuela.

Ahora que soy adulto entiendo bien las razones de mi puntualidad compulsiva no solamente como habito sino como virtud ya que ahora en estos momentos de mi vida, no puedo respetar a una persona que no sea puntual ya que para mí esto es un símbolo inmediato de dos cosas. La primera es una gran falta de respeto para con las personas el llegar tarde ya que esto significa que su tiempo nos importa algo especialmente grave en estos tiempos cuando el tiempo es oro, y la segunda una falta de seriedad mayor.

Gracias a mi puntualidad siempre tomo todos los vuelos a tiempo y las personas respetan mi tiempo en todas las áreas de la vida.