Sacando la casa por la ventana

El día de ayer fui a un bautizo a un pueblo de Michoacán llamado San Agustín del maíz, es un pueblo muy pequeño y humilde, toda la gente se conoce, literal sabe qué hace cada miembro del pueblo.

Cuando llegamos al pueblo a visitar a mis tíos, llego una prima a su casa y nos invitó al bautizo de su hijo, le preguntamos si ya había sido la misa, nos dijo que la misa ya se la había hecho una semana antes, a mi mama se le hizo muy extraño y le pregunto el motivo, a lo que ella nos comentó que su hijo estaba muy extraño, al parecer lo dejaron una noche en casa de su suegra y desde ahí él bebe hacia cosas extrañas, dejo de comer, tenía una mirada siempre al horizonte, no reía ni lloraba, su esposo agrego a la conversación que en casa de su madre asustaba un niño que murió asfixiado mientras jugaba con sus canicas, a lo que sus padres pensaron que estaba asustado, lo llevaron primero al médico y n le encontraron nada extraño al contrario, les dijeron que el niño estaba muy bien de salud, ellos no creyeron y decidieron llevarlo con otro médico el cual les dijo exactamente lo mismo; al ver que no encontraban respuestas con los médicos decidieron llevarlo con un chamán, el señor les dijo que el niño había visto algo que realmente lo asusto demasiado, les pregunto que si ya lo habían bautizado, ellos contestaron que no  y el chamán les recomendó hacerlo, si el niño no regresaba a la normalidad después de eso ya tomaría otras opciones. Ese fue el motivo por el que la misa fue una semana antes, si se curaba el niño le iban a hacer su fiesta después, pero si no se curaba, lo llevarían de vuelta con el chamán para que viera la manera de hacerlo regresar a como era antes. Afortunadamente después de que lo bautizo el padre del pueblo, el niño empezó a retomar sus propias actitudes, a ser como era antes, sus padres obviamente se pusieron muy contentos y por ende la fiesta si se pudo realizar el día de ayer.

En cuanto se enteraron que llegamos de visita nos fueron a invitar, a mí en lo personal si me sorprendió mucho el hecho de que se hayan enterado que ya habíamos llegado al pueblo, no fue algo tan impresionante para mi mare porque ella siempre viene a este pueblito cuando puede, mínimo unas cinco veces al año, pero yo suele venir una vez cada tres años y eso es demasiado, la verdad es que no me gusta tanto venir no hay nada que hacer más que visitar a dos tíos con sus respectivas familias.

La fiesta estuvo muy agradable, dieron de comer carnitas, hicieron el típico bolo y dieron unos pocos dulces, él bebe estaba muy gordito, nunca había visto un bebe de esa edad tan grande y gordo, toda la gente tomo demasiada cerveza y celebran muy en grande todas las fiestas, es como una traición.

Un primito me vio aburrida y me llevo a una granja a ver a los animales, me llene de estiércol, pero lo que me llamo la atención es que las vacas y toros estaban en unas casitas hechas de láminas de policarbonato, las vi muy frágiles por lo que me fui corriendo de ahí.

En general fue un día aburrido para mí, a pesar de que era una fiesta muy grande.